En 2025, el Govern balear ha aprobado una actualización de la normativa de edificación que introduce requisitos más estrictos en materia de seguridad estructural frente a riesgos sísmicos.
Aunque las Islas Baleares no se consideran una zona de alta sismicidad, estudios geotécnicos recientes han identificado áreas con actividad sísmica moderada, especialmente en puntos de Mallorca y Menorca, lo que ha llevado a reforzar las medidas preventivas.


Principales cambios en la normativa

La nueva ley establece que:

“La prevención es la mejor inversión: reforzar hoy las estructuras significa evitar pérdidas humanas y económicas en el futuro”, afirma Antoni Marí, ingeniero civil del Colegio Oficial de Ingenieros de Baleares.


Áreas más afectadas por la normativa

Los estudios han detectado una mayor vulnerabilidad en:


Impacto en promotores y propietarios

Para los promotores:

Para los propietarios:


Ejemplos de aplicación

En un nuevo colegio de Maó, se han utilizado muros de hormigón armado con refuerzos de acero inoxidable y juntas elásticas que permiten absorber movimientos.
En Palma, un bloque de viviendas en rehabilitación ha incorporado aisladores sísmicos en su base, reduciendo hasta un 60% el impacto de vibraciones.