2025 está siendo un año sin precedentes para el sector de la construcción en las Islas Baleares. El Govern balear, junto a fondos europeos y la colaboración de inversores privados, ha puesto en marcha un ambicioso plan de infraestructuras valorado en más de 1.200 millones de euros, destinado a modernizar la red de transportes, mejorar el suministro de agua y reforzar la resiliencia de las islas frente al cambio climático.
Carreteras y movilidad más eficientes
Uno de los pilares del plan es la mejora de la conectividad interna. Entre los proyectos destacados se encuentran:
- Ampliación y desdoblamiento de tramos clave en la autopista Ma-1 (Palma-Andratx).
- Renovación del asfaltado en zonas rurales de Menorca y Formentera para mejorar el acceso a núcleos pequeños.
- Creación de carriles exclusivos para transporte público en zonas urbanas de alta densidad.
Según el conseller de Movilidad, “estas obras no solo reducirán los tiempos de desplazamiento, sino que ayudarán a descongestionar las vías principales en temporada alta”.
Infraestructuras portuarias y aeroportuarias
Los puertos de Palma, Maó y Eivissa recibirán ampliaciones estratégicas para mejorar la operativa de ferris y mercancías, así como zonas específicas para cruceros sostenibles que cumplan con los estándares medioambientales europeos.
En el ámbito aeroportuario, AENA ha confirmado inversiones para optimizar el flujo de pasajeros y modernizar sistemas de eficiencia energética.
Agua y energía: prioridades del plan
Otro gran bloque de inversión se destina a proyectos hidráulicos y energéticos:
- Nuevas plantas de desalación y potabilización para asegurar el suministro incluso en periodos de sequía.
- Renovación de redes de saneamiento y alcantarillado.
- Instalación de sistemas de energía renovable en edificios públicos y equipamientos deportivos.
Impacto económico y social
La Federación de Constructores de Baleares estima que estos proyectos generarán más de 8.000 empleos directos y 15.000 indirectos a lo largo de 2025 y 2026.
Además, se espera que la modernización de infraestructuras incremente la competitividad de las islas como destino turístico y como lugar para invertir en negocios de alto valor añadido.
“Esta inversión supone una oportunidad histórica para transformar Baleares en un territorio más moderno, accesible y sostenible”, afirma Laura Rius, portavoz de la Cámara de Comercio de Mallorca.